Menopausia e hipotiroidismo  

Como sabemos, la deficiencia de hormonas tiroideas afecta mayormente a las mujeres, sobre todo si han pasado ya de los 40 años. Y es que es precisamente a esta edad en la que las hormonas empiezan a verse alteradas de varias maneras por el comienzo de una etapa que implica muchos cambios y alteraciones al estilo de vida de la mujer: la menopausia.

De hecho, la tiroides y el ciclo reproductivo femenino son elementos que están muy ligados, ya que las funciones de reproducción dependen mucho del buen funcionamiento de esta glándula. En una primera etapa, la mujer entra en un periodo denominado perimenopausia, en el que los cambios hormonales se empiezan a producir de manera paulatina, dándole paso, posteriormente, al climaterio.

Síntomas similares

Los síntomas que caracterizan a la menopausia son muy similares a los que se presentan en el hipotiroidismo, provocando que pueda haber una confusión entre ellos y no se logre detectar fácilmente el origen de ciertos problemas.

La menopausia se presenta regularmente con los siguientes síntomas:

  • Debilitamiento de uñas
  • Caída de cabello
  • Irritabilidad
  • Depresión
  • Problemas de atención y memoria
  • Menstruaciones irregulares o ausencia de ellas
  • Sequedad vaginal
  • Sudoración excesiva
  • Insomnio
  • Cansancio
  • Disminución de la libido
  • Acaloramiento o sofocos
  • Dolores articulares

 

Como mencionamos, muchos de estos síntomas corresponden también a una tiroides hipo activa, por ello es tan importante que los chequeos médicos de la mujer, en esta etapa, incluyan un examen de TSH, para detectar una posible alteración en las hormonas que secreta la glándula tiroides. Este examen deberá ser repetido cada seis meses, si se identifica una alteración, la cual requerirá seguir un tratamiento médico de reemplazo de las hormonas que disminuyen con el hipotiroidismo.

Dicho tratamiento, en base al consumo de levotiroxina, no solo aportará a disminuir o incluso desaparecer los síntomas del hipotiroidismo, sino que, además, podrá ayudar a controlar varios de los problemas de la menopausia, mejorando significativamente la calidad de vida de la mujer.

 

Alimentación para la prevención

Nuestra dieta es un elemento clave para controlar nuestra salud, por ello, se puede añadir a esta los elementos que aporten a que la tiroides se mantenga activa, o colaborar con el tratamiento médico de control del hipotiroidismo.

Sabemos que para un buen funcionamiento de la tiroides es esencial el consumo de yodo. Por ello se recomienda consumir mariscos, pescados, sal yodada y algas, por lo cual el sushi viene a ser una excelente fuente de este elemento. Pero debemos cuidar no consumir yodo en exceso, dado que puede provocar otras complicaciones, como el hipertiroidismo.

Recientes estudios revelaron que la vitamina A ayudó a muchas mujeres en la premenopausia a prevenir deficiencias de tiroides, que podrían provocar hipotiroidismo subclínico. Alimentos ricos en vitamina A pueden encontrarse en los duraznos, ciruelas amarillas, mangos, papaya, zanahoria, calabaza, entre otros. Los cuales, además, colaboran a nutrir nuestra piel que se puede ver afectada con el hipotiroidismo, por efecto de la edad y por las alteraciones hormonales.

Por último, existen también alimentos que podemos evitar, o reducir su consumo, dado que pueden restringir la absorción del yodo, y deben ser evitados si se sufre de hipotiroidismo o bocio, como son los nabos, coles, rábanos, coles de Bruselas y la soja.

 

 

Fuentes: