Hipotiroidismo en bebés y niños

El hipotiroidismo hace estragos en todas las personas en las que lo padecen, pero los grupos etarios más vulnerables, como con cualquier enfermedad, son los niños. Es de ellos de quienes debemos estar más pendientes para detectar las alertas que nos ayuden a identificar una deficiencia de la glándula tiroides que, en el caso del niño y el bebé, esté afectando considerablemente su desarrollo.

Niños lentos y pequeños

Cuando un bebé nace con una deficiencia tiroidea, esta no se detecta de inmediato, dado que los síntomas no son tan notables como en niños más grandes o en los adultos. Algunas de las pistas con las que la enfermedad se manifiesta en el recién nacido son:

  • Rostro hinchado
  • Lengua larga que sobresale
  • Ojos y piel amarillentos (ictericia)

(Entérate de cómo controlar el hipotiroidismo en el embarazo)

A medida que la enfermedad avanza el bebé puede presentar problemas de crecimiento, alimentación, estreñimiento, extrema somnolencia y lentitud. Algunos de los problemas que puede ocasionar se reflejan como:

  • Detenimiento del crecimiento: dado que el metabolismo del bebé se vuelve muy lento, esto repercute directamente en su crecimiento, haciendo que se detenga de manera visible.
  • Retraso del desarrollo del cerebro: dentro de los dos primeros años de vida el cerebro crece considerablemente, si la actividad de la tiroides es deficiente en esta etapa, esto puede afectar directamente al desarrollo intelectual posterior del bebé.
  • Actividad lenta: ya que los bebés no son tan activos, este es el síntoma más difícil de detectar y no se percibe tanto como en los adultos.

Adolescencia retrasada

En niños más grandes y adolescentes los síntomas empiezan a hacerse más visibles, ya que su actividad y desarrollo es mucho más evidente en estas etapas. En ellos el hipotiroidismo se evidencia con:

  • Baja estatura: suelen ser los más bajos de su clase y tener una contextura ancha.
  • Sobrepeso: estos niños generalmente tienen más masa corporal, que no se logra bajar solo con dietas o ejercicios.
  • Desarrollo mental lento: pueden ser niños o jóvenes que presenten problemas de compresión y concentración, disminuyendo su rendimiento escolar, sin ninguna otra causa determinada.
  • Retardo en aparición de dientes permanentes: demora visible en el desarrollo de estos dientes, su crecimiento se ve demorado más del tiempo normal en que deberían salir.
  • Retraso de la pubertad: debido a los trastornos hormonales que acarrea el hipotiroidismo, el desarrollo corporal llega mucho después que en otros niños de su misma edad.

Cómo tratarlo

De ser identificados cualquiera de los síntomas mencionados, en alguna de las etapas del niño, es de crucial importancia que se acuda a un especialista endocrinólogo-pediatra, que haga una completa evaluación hormonal y de los niveles de TSH normales para su edad, diagnostique la patología y así defina el tratamiento médico adecuado para controlar, minimizar los síntomas y los riesgos asociados al hipotiroidismo. Te invitamos a conocer cómo se diagnostica y cómo funciona el tratamiento para el control del hipotiroidismo.

Asimismo, es importante complementar los cuidados médicos con las recomendaciones de un especialista nutriólogo que pueda darnos una guía específica para la adecuada alimentación del infante, de acuerdo a su actividad diaria y su estilo de vida. Aquí puedes encontrar un plan alimenticio para hipotiroideos, que puedes empezar a probar para mejorar la nutrición de tu hijo.

Fuentes

http://www.mipediatraonline.com/hipotiroidismo-ninos-bebes/