Embarazo, podrías padecer de hipotiroidismo

Si estás embarazada, la probabilidad de que tu tiroides no funcione adecuadamente es alta.

Muchas mujeres embarazadas e inclusive su especialista en ocasiones pasan inadvertidos los problemas de tiroides, debido a que los cambios metabólicos e inmunológicos que se producen naturalmente durante el embarazo, como aumento de peso, cansancio e hinchazón, se confunden con los síntomas propios del hipotiroidismo.

Aproximadamente el 5% de las mujeres desarrollan una insuficiencia tiroidea (hipotiroidismo) durante el embarazo.1 ¡Y no lo saben!

¿Qué ocurre con la glándula tiroides durante el embarazo?

La glándula tiroides sufre un fuerte impacto, ya que necesita trabajar hasta un 50 por ciento más. Esta situación se produce porque durante las primeras semanas el tiroides de la madre es la única fuente de hormona tiroidea para el feto.

 ¿Cuáles son los riesgos de no tratar el hipotiroidismo e hipotiroidismo subclínico en el embarazo?

Si no se trata, el hipotiroidismo en el embarazo puede ser potencialmente muy peligroso. Puede aumentar el riesgo de parto prematuro, así como dejar al bebé en riesgo de problemas de aprendizaje y desarrollo. El hipotiroidismo también puede causar que la placenta se separe de la pared interna del útero antes del nacimiento del bebé, ésta es una condición grave llamada desprendimiento de la placenta. En algunos casos, el desprendimiento de la placenta puede ser potencialmente mortal tanto para la madre como para el bebé.2,3.

También te puede interesar: Hipotiroidismo en bebés y en niños

¿Cómo se debe tratar a una mujer con hipotiroidismo durante el embarazo?

El tratamiento del hipotiroidismo en una mujer embarazada es el mismo que para un hombre o una mujer no embarazada, es decir, reemplazo adecuado de hormona tiroidea en la forma de levotiroxina sintética.

También te puede interesar: Tratamiento del hipotiroidismo.

La mujer embarazada con hipotiroidismo debe garantizar que su ginecólogo realice las pruebas de función tiroidea repetidas veces, aproximadamente cada 6 a 8 semanas durante el embarazo para asegurarse que la mujer tenga función tiroidea normal durante todo el embarazo. Si es necesario un cambio en la dosis de levotiroxina, las pruebas de función tiroidea deben repetirse 4 semanas más tarde.

Datos importantes para hablar con tu ginecólogo:

  • Los requerimientos de levotiroxina con frecuencia aumentan durante el embarazo, a veces en un 25% a un 50%. Ocasionalmente, la dosis de levotiroxina puede duplicarse.
  • Idealmente, la dosis de levotiroxina debe optimizarse en las mujeres hipotiroideas antes de quedar embarazadas.
  • Es importante también reconocer que las vitaminas prenatales contienen hierro, que puede impedir la absorción de la hormona tiroidea desde el tracto gastrointestinal. En consecuencia, la levotiroxina y las vitaminas prenatales no deben tomarse al mismo tiempo y deben estar separadas por los menos por 2-3 horas.
  • Tan pronto como el niño nace, la mujer puede volver a la dosis de levotiroxina que usualmente tomaba antes del embarazo.

Una voz de alerta a las futuras embarazadas que padecen o tiene riesgo de padecer hipotiroidismo:

La hormona tiroidea es crítica para el desarrollo cerebral del bebé. Los niños nacidos con hipotiroidismo congénito (carecen de función tiroidea al nacer) pueden tener anormalidades severas cognitivas, neurológicas y del desarrollo si la condición no es reconocida y tratada prontamente.

Si tienes dudas o consideras que están en riesgo de padecer hipotiroidismo, o conoces a alguna mujer dentro de tu familia o amiga, pídele que consulte a su médico ginecólogo o solicite directamente a un médico endocrinólogo un examen de diagnóstico.